En el tercer piso de una residencia art deco de 1920, el espacio vuelve a activarse.
No como recuerdo, sino como impulso.
La reforma pone en valor a sus aberturas, molduras, mármol y pisos de pinotea,
dejando que lok existente dialogue con una mirada actual.
Un estudio pensado para crear con foco, para que el diseño encuentre forma
y desde ahi, pueda expandirse.